La sociedad de consumo, tal y como la conocemos, está evolucionando hacia una sociedad de experiencias. Este cambio se está dando en todos los ámbitos, pero, posiblemente, es el mundo de la cocina el que más lo está notando.

Cuando los clientes de un restaurante se sientan a la mesa, ya no solo esperan comer, quieren disfrutar además del servicio con todos los sentidos y de una manera que trascienda al paladar. Por este motivo, el sector de la restauración se ha visto obligado a avanzar y a cuidar no solo la calidad de los productos, sino todo lo que rodea al plato.

Imagen

Decoración

Comemos con los ojos. Probamos alimentos nuevos si nos parece que tienen buena pinta y rechazamos aquellos que no nos gustan a la vista. Con los lugares donde decidimos gastar nuestro dinero nos ocurre lo mismo.

Por eso, la imagen de un restaurante es muy importante a la hora de que un cliente decida volver. Si quieres que tu restaurante tenga éxito tienes que ser capaz de lograr un clima acorde con la comida que vas a servir. Si hablamos de un tipo de comida informal, el local tiene que ser capaz de transmitirlo, o si, por el contrario, tu carta es más sofisticada, el cliente tiene que ser capaz de notarlo según entra por la puerta.

Imagen de marca

Pero la imagen de un negocio va más allá de sus muebles y de la sonrisa de sus empleados. Hace ya algunos años que los empresarios se afanan por cuidar lo que los expertos llaman la imagen de marca. Dentro de esta categoría es donde se forma de verdad la experiencia con el cliente porque es donde él tiene la capacidad de interactuar a través de las redes sociales. Internet ha revolucionado el mundo de la gastronomía porque, ahora, antes de decidir dónde comer buscamos en un montón de foros y páginas especializadas las opiniones de otros comensales. Compartimos nuestra experiencia con otras personas y decidimos qué local merece nuestra aprobación y cuál no.

Por otra parte, no podemos olvidarnos de que una gran parte de nuestra sociedad todavía no se ha unido al mundo virtual, por eso también debes mantener muy cuidadas las clásicas tarjetas de visita. El hecho de que un cliente se guarde una al salir de cenar es una señal de que repetirá la experiencia o recomendará tu negocio.

Comida espectáculo

Pero de nada sirve todo lo anterior si tu restaurante no es capaz de ofrecer un buen plato de comida a sus comensales. Un buen plato que no solo tiene que estar bueno, sino que además tiene que sorprender, sobre todo si tenemos en cuenta que, cada día más, los clientes se sientan a la mesa cámara de fotos en mano. En este sentido, la cocina ha evolucionado de una manera vertiginosa y es capaz de realizar verdaderos espectáculos a la hora de servir un plato o de cocinarlo delante del comensal. Conseguir que el cliente disfrute de la comida con los cinco sentidos es sinónimo de una buena experiencia gastronómica.

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