Un restaurante es un tipo de negocio que genera muchos gastos y, a diferencia de lo que la mayoría piensa, no es tan fácil de llevar como parece. Es por esto que realizar una óptima gestión de los recursos es esencial, y nos será de gran ayuda, si queremos sacarle el máximo beneficio a nuestro restaurante. A continuación, te proponemos una buena forma de ahorrar en costes, basada en el uso de repuestos de electrodomésticos, que te resultará muy útil en la gestión de tu empresa.

Amortizar los electrodomésticos

Montar un restaurante, así como cualquier establecimiento del sector hostelero, supone un fuerte desembolso de dinero. Además, la mayor parte de esa cantidad se destina a adquirir los electrodomésticos, que son indispensables para el correcto funcionamiento del negocio.

En este sentido, además de hacer un adecuado uso de los electrodomésticos, como poner el lavavajillas cuando esté lleno, cerrar bien los frigoríficos, limpiar los filtros del aire acondicionado, etc., también debemos amortizarlos.

Pero ¿qué significa amortizar? Bien, para aquellos que no estén muy familiarizados con los términos económicos, nosotros lo explicamos. La amortización se usa para repercutir el valor que posee un activo, en este caso, los electrodomésticos, entre los años que esperamos que esté operativo dicho activo en la actividad de nuestro restaurante o empresa. La forma de calcular esto es muy sencilla, simplemente debemos dividir el valor del activo (un horno, por ejemplo, que nos haya costado 1.000 €) entre el número de años de vida útil que estimamos que tendrá el activo (9 o 10 años).

Esto, que a priori puede parecer muy fácil, se complica un poco. La cuestión está en que cuanto más usemos este activo, que es el horno, se producirá un desgaste que hará que funcione cada vez peor y se vaya estropeando. Lo mismo ocurre con el resto de electrodomésticos y bienes duraderos.

Así, si nuestro horno se estropea con solo 6 años de uso en lugar de 10 que era lo que habíamos previsto, y tenemos que comprarnos uno nuevo, habremos perdido dinero, puesto que no lo habremos amortizado lo suficiente en comparación con el precio que hemos pagado por el mismo. Para que esto no suceda, hay formas de prevenir la corta vida de estos aparatos eléctricos.

La mejor manera de alargar la vida útil de nuestros electrodomésticos se basa en la utilización de repuestos.

En la sociedad de consumo en la que vivimos, cada vez que algo se rompe, optamos automáticamente por comprarnos uno nuevo, en lugar de ver si el bien dañado tiene solución y se puede arreglar. Esto, en muchos casos, supone un auténtico despilfarro, y más cuando hablamos del sector de la hostelería, donde se requieren numerosos electrodomésticos que poseen un precio elevado.

Haciendo uso de repuestos en la reparación de los electrodomésticos de tu establecimiento cuando estos se estropeen, estarás alargando la vida útil de los electrodomésticos, con lo que conseguirás amortizar estos activos de tu restaurante al máximo y, por consiguiente, ahorrar en costes a la hora de gestionar tu negocio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *