La sexualidad humana es muy compleja, ya que no a todas las personas nos excita lo mismo ni llevamos a cabo las mismas prácticas sexuales. Es en torno a esta idea que han surgido los fetiches sexuales, que se basan en la excitación sexual mediante un objeto material o un cuerpo concreto. Si quieres innovar en tus encuentros sexuales y probar el erotismo de una de las prácticas fetichistas que harán que el placer se prolongue a través de juegos previos, ¡sigue leyendo!

¿Con la comida no se juega?

A pesar de que a lo largo de nuestra vida han intentado convencernos de que con la comida no se juega, en este caso hacerlo puede resultarte bastante placentero si lo aplicas al sexo. Eso sí, para llevar a cabo esta práctica no debes ser demasiado escrupuloso.

Probablemente ya sepas por donde van los tiros, quizás hasta es posible que alguna vez hayas practicado este fetichismo y ni siquiera sepas que se trata de eso, y mucho menos cuál es nombre. ¿Acaso nunca has untado a tu pareja con nata para tomar el postre sobre su piel? ¿Quién no ha usado fresas o chocolate para aumentar la excitación en los preliminares? ¿A que ya te va resultando algo más familiar?

Bien, hablamos del sploshing, que es el nombre que recibe esta práctica fetichista llevada al extremo. Se trata de esparcir comida o bebida en tu cuerpo o en el de tu pareja para aumentar la excitación durante o antes del acto sexual. Aunque se trata de una de las prácticas más comunes y es segura y no dolorosa, como ya hemos dicho anteriormente, para practicar el sploshing no debes ser una persona demasiado escrupulosa. Tienes que estar dispuesto o dispuesta a embadurnarte de comida y a comerla o a jugar con ella sobre el cuerpo de la persona con la que lleves a cabo el acto.

Cómo practicar el sploshing y potenciar el deseo sexual

Para hacer real este fetiche, en primer lugar tendrás que buscar un lugar tranquilo en el que os sintáis cómodos. Además, en este caso también debes buscar un espacio en el cual poder desinhibirte con total libertad sin miedo a ensuciarlo todo. Por otro lado, debes saber que no hay normas, no existen limitaciones, puedes pringarte de comida desnudo o vestido y usarla de la manera que desees y, evidentemente, que más te excite. No obstante, cabe destacar que comer del cuerpo de tu pareja engrandecerá la experiencia erótica.

Puedes probar con chocolate, flan, un pastel, hielo, leche, agua, nata, helado, miel, fruta, vino o champán, por ejemplo, y debes evitar alimentos que puedan irritar tu piel, como pueden ser los picantes o el aceite. Se trata de una práctica completamente segura e indolora que elevará el placer del sexo a la máxima potencia si sabes cómo llevarla a cabo.

Anímate a probar el sploshing y no te dejes engañar por el nombre que recibe, ya que aunque, a priori, puede parecer algo muy moderno y novedoso, los romanos y los griegos ya lo practicaban. De hecho, aparece en el Kamasutra como una de las prácticas más placenteras.

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